Quieres organizar mejor tus gastos para no acabar todos los meses con esa sensación de que tu sueldo se ha “esfumado”.

El problema es que no sabes muy bien cómo hacerlo, porque:

  • No tienes claro cuánto gastas cada mes (intentas llevar un registro pero siempre se te escapa algo).
  • Tampoco sabes muy bien cómo clasificar tus gastos de manera útil.

Esto es algo que veo a menudo entre mis clientes.

Y el problema suele ser que no estás siguiendo un buen sistema. Uno que te ayude a entender el estado de tus finanzas y tomar mejores decisiones.

Aquí te cuento el sistema en 2 pasos que les recomiendo a mis clientes dentro de mi servicio de Plan de Vida Financiero.

Vamos allá.

CÓMO ORGANIZAR TUS GASTOS (Y SABER  

Como te decía, el sistema que les recomiendo a mis clientes para organizar sus gastos se divide en 2 fases:

  1. Analizar tu situación de partida.
  2. Establecer límites de gasto que se ajusten a tu realidad y a tus objetivos financieros.

Te lo explico punto por punto.

#1. Lo primero es saber de dónde partes

Como les suelo explicar a mis clientes:

Si no tienes claro en qué punto se encuentran tus finanzas ahora mismo, no puedes tomar decisiones que te permitan avanzar hacia tus metas.

Y para eso necesitas:

A. Saber cuánto gastas exactamente

Apuntar cada euro que sale de tu bolsillo es un primer paso obligatorio para poner en orden tus finanzas, porque te permite:

  • Saber cuánto gastas de verdad cada mes (la mayoría de la gente subestima el dinero que se le va en el supermercado, el ocio, las suscripciones, etc.).
  • Identificar por dónde podrías empezar a recortar para ahorrar más (si fuera necesario).
  • Asegurarte de que estás respetando los límites de gasto que te hayas marcado (esto lo veremos luego).

Aquí la clave es registrarlo absolutamente todo, incluso los gastos más pequeños (el café que te tomas por las mañanas en el trabajo, los caprichos del supermercado…).

Muchas veces esos “gastos hormiga” te impiden ahorrar sin que te des cuenta.

Pero ojo, apuntar tus gastos es solo el primer paso…

B. Clasificar esos gastos según su importancia

Controlar dónde se te va el dinero es importante, pero no suficiente.

Si no clasificas tus gastos, te va a costar muchosacar conclusiones útiles para mejorar tu situación financiera.

Y aquí es donde mucha gente se pierde, porque no saben qué categorías utilizar.

Lo que yo suelo aconsejar es que los dividas, como mínimo, en estos 3 grandes bloques:

  1. Gastos obligatorios: los gastos fijos que debes afrontar sí o sí. Aquí entran la hipoteca/alquiler, suministros, cuotas de préstamos, impuestos, seguros… Son pagos que debes tener cubiertos, porque si no los afrontas puede haber penalizaciones.
  2. Gastos necesarios: alimentación, transporte, farmacia… también son importantes, pero en este tipo de gastos tienes más margen para recortar que con los gastos obligatorios.
  3. Gastos extra: ocio, comidas fuera, regalos, suscripciones, lotería, tabaco… Estos son los que podemos recortar primero (si es necesario).

Esta clasificación ya te da una visión bastante clara de tu situación financiera. A partir de aquí, puedes seguir afinando tanto como quieras. 

Por ejemplo, puedes crear diferentes subcategorías dentro de los gastos extra para saber exactamente cuánto gastas en comer fuera, en ir al cine, en tabaco…

Esto son solo ejemplos, la cuestión es utilizar las categorías que tengan más sentido para ti.

#2. Ya sabes en qué situación estás… ahora toca establecer límites

Una vez tienes claro dónde se va tu dinero, el siguiente paso es ponerte límites de gasto.

O dicho de otra manera: tienes que establecer un presupuesto mensual.

En este sentido se suelen recomendar “trucos” como la famosa regla 50/30/20 (la que dice que destines el 50 % de tus ingresos a costear los gastos básicos, el 30 % para gastos prescindibles y el 20 % restante lo ahorres).

Pero personalmente no soy partidario de este tipo de reglas encorsetadas porque:

  1. No se adaptan a tu situación concreta: si tienes una hipoteca/alquiler muy elevado, ¿cómo te ajustas a ese límite del 50 %? O al revés, si tus ingresos te permiten ahorrar cómodamente más del 20 % al mes, ¿por qué limitarte a esa cantidad?
  2. No tienen en cuenta tus objetivos: ¿quieres ahorrar para una meta concreta (un viaje, adelantar los pagos de la hipoteca, la entrada de una casa…)? ¿Tienes deudas y no sabes si ahorrar mientras las sigues pagando? Según tu contexto, el camino a seguir puede variar mucho.  

Por eso yo recomiendo un enfoque distinto: 

A. Primero, controla los gastos obligatorios y necesarios

Lo primero es saber cuánto dinero necesitas como mínimo para cubrir tus gastos:

  • Obligatorios.
  • Necesarios.

Muy importante que incluyas solo los gastos verdaderamente necesarios. 

Por ejemplo, a la hora de anotar cuánto gastas en alimentación incluye solo los productos que formen parte de tu alimentación diaria (los caprichos como chocolate, refrescos y demás los clasificaríamos como gastos extra).

Estos son los gastos que no puedes suprimir de ninguna manera, y por lo tanto tienes que tenerlos cubiertos.

B. Qué gastos puedes recortar

Lo siguiente es revisar tu registro de gastos y revisar si hay gastos extra que podrías suprimir.

Por ejemplo:

  • Suscripciones que apenas utilices.
  • Evitar las compras por impulso en el supermercado.
  • Reducir el gasto semanal en lotería.
  • .Comer fuera 3 veces al mes en lugar de 4.
  • Limitar un poco el dinero que gastas los fines de semana.

No se trata de evitar cualquier gasto innecesario (eso tampoco es sostenible), sino de hacer pequeños cambios que te permitan ahorrar más.

Por ejemplo, imagina que reduces:

  • 40 € al mes en comer fuera de casa. 
  • 15 € en suscripciones que casi no utilizas. 
  • 10 € en lotería. 

Son 65 € mensuales. 

Parece poco… pero tengo clientes que empezaron ahorrando o invirtiendo esa cantidad al mes y luego fueron aumentando progresivamente.

C. Cuánto vas a ahorrar/invertir

Pongo el ahorro como último punto… pero en realidad debería ser lo primero.

Muchas personas cometen el error de ahorrar lo que les sobra a final de mes. Pero si lo haces así, lo más probable es que acabes gastando más de la cuenta.

Lo ideal es decidir de antemano qué porcentaje de tus ingresos vas a ahorrar, y apartar ese dinero en cuanto llegue a tu cuenta (puedes programar una transferencia automática a otra cuenta que dediques solo al ahorro).

Así no corres el riesgo de gastártelo.

¿VAS A APLICAR ESTAS PAUTAS PARA ORGANIZAR MEJOR TUS GASTOS?

Todo lo que te he explicado aquí es una base para empezar a organizar tus gastos, pero lo más importante es que:

  • Adaptes estos consejos a tu situación y tus necesidades.
  • Seas muy disciplinado (registra todos tus gastos, cíñete al presupuesto que te has marcado, etc.).

Si lo necesitas, yo puedo ayudarte.

Como asesor financiero personal, mi trabajo es asesorarte para poner en orden tus finanzas y que consigas avanzar hacia tus metas vitales.

Por eso mi servicio se llama Plan de Vida Financiero.

Porque no me limito a asesorarte sobre cómo ahorrar o dónde invertir tu dinero, sino que:

  • Analizo tu situación completa.
  • Reviso tus objetivos a corto, medio y largo plazo.
  • Te planteo una estrategia ultrapersonalizada, que te permita avanzar hacia esas metas.
  • Te acompaño durante todo el camino (revisamos la estrategia trimestralmente para comprobar que sigue alineada con tus objetivos).

¿Lo mejor?

Que mis servicios son completamente gratuitos para ti.

Como agente del banco Mediolanum, mis honorarios dependen del patrimonio que gestiono.

Es decir: a diferencias de otros asesores, yo no cobro comisiones por colocarte un producto financiero u otro.

Eso significa que nuestros intereses están alineados, porque yo solo crezco si tu patrimonio también crece.

Si quieres que valore tu caso concreto y te explique cómo puedo ayudarte, puedes entrar aquí y reservar una reunión gratuita conmigo.