Tienes un dinero ahorrado y te preguntas dónde deberías guardarlo.

Sabes que si lo dejas en la cuenta corriente, el paso del tiempo y la inflación harán que esos ahorros vayan perdiendo valor. Pero entonces, ¿qué deberías hacer con ellos?

Respuesta corta: depende de varios factores.

Respuesta larga: depende de varios factores… y en este artículo te lo cuento en detalle. 😉

Aquí te voy a explicar:

  • Los principales productos financieros donde puedes guardar tus ahorros.
  • Sus pros y contras y en qué casos son más interesantes.

Vamos allá.

LAS PRINCIPALES OPCIONES DONDE GUARDAR TUS AHORROS (Y CUÁNTO SON MÁS INTERESANTES)

Hay muchos productos financieros donde puedes guardar tus ahorros.

Lo importante es saber cuál (o cuáles) te conviene más, en función de tu perfil y de tus objetivos financieros.

Además, según el tipo de ahorro que quieras guardar, también tendrás que buscar unos productos u otros. Así:

  • Para almacenar tu fondo de emergencia: necesitarás un producto que te permita acceder a tu dinero rápidamente (alta liquidez) y que, opcionalmente, te genere algo de interés.
  • Para rentabilizar tus ahorros: si ya tienes un fondo de emergencia, puedes invertir el dinero que ahorres cada mes en otros productos que te den una rentabilidad más elevada y así hacer crecer tu patrimonio.

Te explico algunas de las opciones más habituales.

1. Cuenta remunerada: la mejor opción para guardar el fondo de emergencia

En una cuenta remunerada, tu dinero te genera un X % de intereses periódicamente.

Este interés se suele calcular sobre el saldo medio de la cuenta durante un mes, pero puede haber cuentas que funcionen de otra manera.

Veamos sus pros y contras:

>> PROS

  • Rentabilidad fija: sabes qué interés te va a generar tu dinero cada mes.
  • Alta liquidez: puedes retirar tu dinero en cualquier momento (esto es importante si sufres un imprevisto).
  • Baja complejidad: para elegir una buena cuenta remunerada no hacen falta conocimientos financieros avanzados.

>> CONTRAS

  • No todas superan la inflación: algunas cuentas te ofrecen una rentabilidad muy baja, que es inferior al impacto de la inflación en tus ahorros.
  • Posibles comisiones: si el banco te cobra comisiones por esa cuenta, la rentabilidad real será menor (porque esas comisiones se comen parte de tus ganancias).

¿Cuándo es interesante?

Una cuenta remunerada es una buena opción para realizar tus operaciones diarias mientras tu dinero te genera intereses.

Lo ideal es buscar una cuenta que te ofrezca una rentabilidad igual o superior a la inflación (y así compensar el impacto que la subida anual de los precios tiene en tu poder adquisitivo).

2. Depósitos a plazo fijo: opción sencilla para rentabilizar tus ahorros

Un depósito a plazo fijo es un producto donde metes tus ahorros y te comprometes a no tocarlos durante un periodo determinado (6 meses, 1 año, 3 años…).

Una vez vencido ese plazo, recuperarás tu dinero más un importe extra en concepto de intereses.

>> PROS

  • Rentabilidad garantizada: desde el primer momento sabes cuántos intereses van a generarte tus ahorros.
  • Baja complejidad: al igual que con las cuentas remuneradas, para escoger un buen depósito no necesitas ser un experto en finanzas.

>> CONTRAS

  • Baja liquidez: una vez has metido tu dinero en el depósito, no podrás acceder a él libremente.
  • Penalizaciones por retirada anticipada: si necesitas retirar tus ahorros antes de tiempo, eso puede conllevar una penalización (en algunos casos, lo que ocurre es que pierdes la rentabilidad acumulada).
  • Rentabilidad moderada: un depósito a plazo fijo suele tener intereses más altos que una cuenta remunerada, pero hay productos mucho más rentables.

¿Cuándo es interesante?

Un depósito a plazo fijo es una opción sencilla para rentabilizar un dinero que sabes que no vas a necesitar durante un tiempo.

También es adecuado para tener ese dinero “bloqueado” y no caer en la tentación de gastarlo.

También puede ser una buena opción para almacenar tu fondo de emergencia y que te genere una rentabilidad (en este caso, yo les suelo recomendar a mis clientes que elijan un depósito a corto plazo).

3. PIAS = ahorro sistemático para el futuro

Un PIAS es un buen producto de ahorro para la jubilación.

El dinero que aportas a un PIAS se invierte en un fondo de inversión, lo que hace que te genere una rentabilidad periódica.

Además, puedes encontrar PIAS que invierten en fondos con un nivel de riesgo moderado o bajo, por lo que son una buena opción si buscas una inversión más segura y estable (aunque los hay de todo tipo). 

A partir de 5 años, puedes rescatar tu dinero en forma de renta vitalicia, lo que te ofrece ventajas fiscales.

>> PROS

  • Mejor fiscalidad: si rescatas tus ahorros como renta vitalicia, te puedes ahorrar muchos impuestos.
  • Aportaciones flexibles: puedes empezar metiendo poco dinero y aumentar o reducir tus aportaciones en función de tus ingresos.
  • Bajo riesgo: puedes encontrar PIAS que invierten en fondos conservadores, donde el riesgo de sufrir pérdidas es menor.

>> CONTRAS

  • Liquidez limitada: si sacas el dinero antes de tiempo, pierdes las ventajas fiscales.
  • Menos riesgo = menos rentabilidad: por lo general, invertir en productos de bajo riesgo también significa que las ganancias serán menores (pero esto no tiene por qué ser un problema si inviertes a largo plazo). Si necesitas generar ganancias rápido, tendrás que buscar productos con mayor nivel de riesgo.
  • Es más difícil escoger el PIAS correcto: no todos los PIAS son iguales, y puede ser difícil elegir el más adecuado para ti si no tienes conocimientos avanzados.

¿Cuándo es interesante?

Un PIAS puede ser una buena opción si tienes un objetivo de ahorro a largo plazo.

De hecho, son una opción muy utilizada para invertir de cara a la jubilación.

4. Fondos de inversión (multiplica tus ahorros y diversifica tu patrimonio)

Un fondo de inversión es un vehículo colectivo donde muchas personas aportan su dinero para invertirlo de forma conjunta.

Hay muchísimos tipos de fondos, dependiendo de:

  • En qué activos invierten: si lo hacen en empresas concretas, bonos, inmuebles, divisas, etc.
  • Cómo se gestionan: en los fondos de gestión activa, el gestor decide en qué productos invertir para conseguir la máxima rentabilidad; por su parte, los fondos de gestión pasiva toman como referencia un índice (por ejemplo, un fondo que replica el IBEX 35 invertirá en las 35 empresas más grandes de España).
  • Su nivel de riesgo: hay algunos fondos que son muy conservadores, mientras que otros asumen un riesgo más alto a cambio de una mayor rentabilidad.

Por eso es muy importante escoger el fondo que se adapte mejor a tu perfil y tus objetivos.

>> PROS

  • Diversificación automática: tu dinero se reparte en muchos activos distintos, lo que reduce el riesgo al invertir.
  • Gestión profesional: no tienes que ocuparte de seleccionar en qué activos concretos inviertes.
  • Alta liquidez: en muchos casos, puedes vender tus participaciones y recuperar el dinero en unos pocos días.
  • Potencial de rentabilidad alto: a largo plazo, los fondos pueden darte beneficios mucho mayores que una cuenta de ahorro o un depósito.

>> CONTRAS

  • El riesgo cero no existe: incluso con los fondos más conservadores, siempre existe el riesgo de sufrir pérdidas.
  • Comisiones: hay fondos que te cobran comisiones elevadas, lo que merma tu rentabilidad.
  • Productos muy complejos: es muy complicado escoger un buen fondo si no tienes conocimientos avanzados de finanzas.

¿Cuándo es interesante?

Los fondos de inversión son una de las mejores opciones para hacer crecer tu patrimonio.

Eso sí: invierte solo el dinero que sabes que no vas a necesitar (esta es una regla de oro a la hora de invertir).

Si ya has construido tu colchón financiero, los fondos de inversión son una buena opción para rentabilizar tu ahorro mensual.

¿ENTONCES, CUÁL DE ESTOS PRODUCTOS ES MEJOR PARA GUARDAR TUS AHORROS?

No hay una opción mejor que otra.

De hecho, lo ideal no es elegir un único producto, sino varios.

Así:

  • El dinero líquido que usas para tus gastos diarios, lo tienes en una cuenta remunerada que te genere rentabilidad.
  • El fondo de emergencia, en un depósito a corto plazo (o en un producto poco volátil, como los fondos de renta fija).
  • El resto de tus ahorros puedes distribuirlo en distintos productos financieros. Así, por un lado, puedes trabajar en tus diferentes objetivos a corto, medio y largo plazo. Y además, Cuanto más diversifiques tu dinero, menor será el riesgo que asumas.

Así es como yo suelo trabajar con mis clientes.

Y es que como asesor financiero, mi propósito es ayudarte a alcanzar todas tus metas vitales a lo largo de la vida.

Y para eso te diseño un plan de vida financiero. Una hoja de ruta totalmente personalizada en la que tengo en cuenta:

  • Qué quieres conseguir.
  • En cuánto tiempo.
  • Cuánto dinero necesitarás para alcanzar esas metas.
  • De dónde partes ahora mismo.
  • Tu perfil como inversor (porque no todo el mundo se siente cómodo con el mismo nivel de riesgo).

A partir de aquí te marco el camino para poner tus ahorros a trabajar para ti y alcanzar tus objetivos (pero siempre haciendo las cosas con cabeza y con estrategias para proteger tu dinero).Si quieres que te explique cómo puedo ayudarte en tu caso concreto, reserva una videollamada gratuita conmigo y hablemos.